Psicología

Inventario de burnout de Copenhague (CBI): puntaje de las tres escalas

El Inventario de burnout de Copenhague (CBI) es el cuestionario autoaplicado de 19 preguntas de Kristensen, Borritz, Villadsen y Christensen (Work & Stress 2005) que mide el agotamiento físico y psíquico en tres escalas independientes: burnout personal (6 ítems), burnout relacionado con el trabajo (7) y burnout relacionado con el trabajo con clientes o usuarios —en salud, los pacientes— (6). Cada respuesta se puntúa 0, 25, 50, 75 o 100 y la puntuación de cada escala es la media de sus ítems (0 a 100); el ítem 13 se puntúa invertido y no hay puntuación total. Sus autores no publican puntos de corte clínicos; en el estudio PUMA usaron 50 o más como criterio operativo de «grado alto». Esta calculadora usa la versión en español de Molinero, Basart y Moncada (Rev Esp Salud Pública 2013), calcula las tres medias, las sitúa frente a las del PUMA y es imprimible. El CBI es de dominio público.

Calculadora

Marca en cada pregunta la respuesta que mejor describe con qué frecuencia te ocurre: Nunca, Sólo alguna vez, Algunas veces, Muchas veces o Siempre. Las preguntas 14 a 19 se refieren al trabajo con clientes o usuarios; en el ámbito sanitario, los pacientes.

1. ¿Con qué frecuencia te sientes cansado?
2. ¿Con qué frecuencia estás físicamente agotado?
3. ¿Con qué frecuencia estás psicológicamente agotado?
4. ¿Con qué frecuencia piensas “no puedo más”?
5. ¿Con qué frecuencia te sientes agotado?
6. ¿Con qué frecuencia te sientes débil y susceptible de enfermar?
7. ¿Tu trabajo es emocionalmente agotador?
8. ¿Te sientes quemado por tu trabajo?
9. ¿Te sientes frustrado por tu trabajo?
10. ¿Te sientes agotado al final de tu jornada laboral?
11. ¿Por la mañana te agota pensar en otro día de trabajo?
12. ¿Sientes que cada hora de trabajo es agotadora?
13. ¿Tienes suficiente energía para la familia y los amigos durante el tiempo libre?

Ítem invertido: «Siempre» puntúa 0 y «Nunca» 100 (tener energía para los demás es lo contrario del agotamiento).

14. ¿Es duro trabajar con clientes o usuarios?

Preguntas 14 a 19: «clientes o usuarios» son las personas que atiendes; en el ámbito sanitario, los pacientes.

15. ¿Es frustrante trabajar con clientes o usuarios?
16. ¿Trabajar con clientes o usuarios consume tu energía?
17. ¿Sientes que das más que recibes cuando trabajas con clientes o usuarios?
18. ¿Estás cansado de trabajar con clientes o usuarios?
19. ¿A veces te preguntas cuánto tiempo podrás continuar trabajando con clientes o usuarios?

Copenhagen Burnout Inventory (CBI) — Kristensen TS, Borritz M, Villadsen E, Christensen KB (2005), Instituto Nacional de Salud Ocupacional de Dinamarca; cuestionario de dominio público, de uso libre. Versión en español: Molinero Ruiz E, Basart Gómez-Quintero H, Moncada Lluis S (Rev Esp Salud Pública 2013), reproducida tal cual.

Completa todos los campos para ver el resultado.

Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.

¿Te pareció útil esta herramienta?

Límites de esta herramienta

  • No es un instrumento diagnóstico ni define «casos»: mide el grado de agotamiento en un continuo de 0 a 100. Sus autores no publican puntos de corte clínicos, así que la calculadora no asigna banda ni semáforo. En el informe del estudio PUMA usaron 50 puntos o más como criterio operativo de «grado alto de burnout» para calcular proporciones, y trabajos posteriores clasifican 50-74 como moderado, 75-99 alto y 100 grave (Creedy y cols., 2017); son convenciones útiles para describir grupos, no umbrales validados para decidir sobre una persona.
  • Las medias de referencia que muestra la calculadora proceden del estudio PUMA (1 917 trabajadores daneses de servicios humanos, 1999-2004): burnout personal 35,9, laboral 33,0 y con clientes 30,9. En la validación española (Barcelona, 2009) las medias fueron 32,2, 29,4 y 34,5. No hay baremos poblacionales para la mayoría de los países hispanohablantes y los puntajes varían con la ocupación, el sexo y la carga de trabajo con personas.
  • El burnout no es una categoría diagnóstica: la CIE-11 (QD85) lo define como un fenómeno ocupacional por estrés laboral crónico no gestionado, no como enfermedad, y en la CIE-10 solo existe como problema relacionado con dificultades de la vida (Z73). El CBI se solapa con la depresión, la ansiedad y la fatiga por enfermedad médica y no las distingue; una escala alta obliga a tamizarlas aparte. No mide el riesgo suicida.
  • La escala de trabajo con clientes se diseñó para quienes trabajan con personas (pacientes, alumnos, usuarios) y sus autores recomiendan adaptar el término al contexto; la versión española validó «clientes o usuarios» y la calculadora conserva ese texto y aclara que en el ámbito sanitario son los pacientes. En quien no atiende a personas más de la mitad de su jornada, esa escala no aplica: la validación española solo la administró a esos trabajadores.
  • Los autores toleran ítems sin responder (media de los contestados si hay al menos la mitad de cada escala); esta calculadora exige las 19 respuestas. La versión española describe una sola escala de frecuencia («nunca» a «siempre») para los 19 ítems, mientras que el original danés usa anclas de intensidad («en muy bajo grado» a «en muy alto grado») en 7 de ellos; se sigue la versión validada en español tal como la publica. Los ítems están redactados en masculino («cansado», «agotado»), como en esa versión.
  • Kristensen y cols. recomiendan no presentar los ítems agrupados por escala ni en el orden de la publicación, sino mezclados con otras preguntas, para evitar patrones de respuesta estereotipados; en la calculadora y en la hoja imprimible van en el orden del original por claridad. La consistencia interna de la versión española fue alta en las tres escalas (α de Cronbach 0,90; 0,83 y 0,82).

Fuentes. Kristensen TS, Borritz M, Villadsen E, Christensen KB. The Copenhagen Burnout Inventory: a new tool for the assessment of burnout. Work Stress. 2005;19(3):192-207. (doi:10.1080/02678370500297720) · Borritz M, Kristensen TS. Copenhagen Burnout Inventory: normative data from a representative Danish population on personal burnout and results from the PUMA study on personal burnout, work burnout, and client burnout. Copenhague: National Institute of Occupational Health; 2004. (enlace) · Molinero Ruiz E, Basart Gómez-Quintero H, Moncada Lluis S. Fiabilidad y validez del Copenhagen Burnout Inventory para su uso en España. Rev Esp Salud Pública. 2013;87(2):165-179. (doi:10.4321/S1135-57272013000200006) · Borritz M, Rugulies R, Bjorner JB, Villadsen E, Mikkelsen OA, Kristensen TS. Burnout among employees in human service work: design and baseline findings of the PUMA study. Scand J Public Health. 2006;34(1):49-58. (doi:10.1080/14034940510032275) · Creedy DK, Sidebotham M, Gamble J, Pallant J, Fenwick J. Prevalence of burnout, depression, anxiety and stress in Australian midwives: a cross-sectional survey. BMC Pregnancy Childbirth. 2017;17:13. (doi:10.1186/s12884-016-1212-5) · Organización Mundial de la Salud. Burn-out an «occupational phenomenon»: International Classification of Diseases (QD85). Ginebra: OMS; 2019. (enlace) · Contenido revisado el 16 de agosto de 2026.

Preguntas frecuentes

Cada una de las 19 preguntas se responde en una escala de cinco categorías —en la versión española, «Nunca», «Sólo alguna vez», «Algunas veces», «Muchas veces» y «Siempre»— que se puntúan 0, 25, 50, 75 y 100. La pregunta 13 («¿Tienes suficiente energía para la familia y los amigos durante el tiempo libre?») está formulada en positivo y se puntúa al revés: «Siempre» vale 0 y «Nunca» 100. La puntuación de cada escala es la media de sus ítems: burnout personal (ítems 1 a 6), burnout relacionado con el trabajo (7 a 13) y burnout relacionado con clientes o usuarios (14 a 19), cada una de 0 a 100. No se calcula una puntuación total: las tres escalas se informan por separado.

Sus autores no publican un punto de corte clínico ni definen quién «tiene» burnout: el CBI mide un continuo. En el informe de resultados del estudio PUMA, Borritz y Kristensen usaron 50 puntos o más como criterio operativo de «grado alto de burnout» para calcular qué proporción de trabajadores lo alcanzaba (22 % en burnout personal, 20 % en el laboral y 16 % en el de clientes). Trabajos posteriores, como el de Creedy y cols. (2017) en parteras australianas, clasifican 50-74 como moderado, 75-99 como alto y 100 como grave; es una convención extendida, no una validación. Por eso la calculadora muestra las tres medias sin banda, avisa cuando alguna llega a 50 —atribuyendo el criterio al PUMA— y deja la interpretación al profesional.

Kristensen y cols. definieron el burnout como fatiga y agotamiento físico y psíquico, y separaron a qué lo atribuye la persona: el burnout personal es el agotamiento en general, aplicable a cualquiera (también a quien no trabaja); el burnout relacionado con el trabajo es el que la persona percibe como causado por su trabajo; y el burnout relacionado con clientes es el que atribuye al trabajo con las personas que atiende (pacientes, alumnos, usuarios, reclusos). Comparar las tres permite ver si el agotamiento tiene que ver con el trabajo y, dentro de él, con la atención directa, lo que orienta la intervención.

En el estudio PUMA (1 917 trabajadores daneses de servicios humanos: hospitales, servicios sociales, prisiones, atención domiciliaria e instituciones para personas con discapacidad) las medias fueron 35,9 (DE 16,5) en burnout personal, 33,0 (DE 17,7) en el laboral y 30,9 (DE 17,6) en el de clientes; en una muestra representativa de la población adulta danesa, el burnout personal tuvo una media de 32,7 (DE 15,7). En la validación española (479 trabajadores de enseñanza, trabajo social, sanidad e industria en Barcelona) las medias fueron 32,2, 29,4 y 34,5. Sirven para situar un puntaje, no como norma local.

No. El burnout no es un diagnóstico clínico: la CIE-11 lo clasifica como fenómeno ocupacional (QD85, síndrome de desgaste ocupacional) y no como enfermedad, y el CBI mide su componente central —el agotamiento— sin evaluar el cinismo o la ineficacia de otros modelos ni distinguirlo de la depresión, la ansiedad o la fatiga por enfermedad. Un puntaje alto indica que conviene explorar las condiciones de trabajo y el descanso, y tamizar depresión y ansiedad con instrumentos específicos (PHQ-9, GAD-7); el juicio clínico decide.

Sí. El CBI es un cuestionario de dominio público, así lo describen los autores de la validación española, y el Instituto Nacional de Salud Ocupacional de Dinamarca (NFA) lo publica para descarga libre con sus instrucciones de puntuación. La calculadora usa la versión en español de Molinero Ruiz, Basart Gómez-Quintero y Moncada Lluis (Rev Esp Salud Pública 2013), obtenida por traducción y retrotraducción del original y validada en una población de 479 trabajadores (respondieron 377), con el texto de los 19 ítems tal cual, y ofrece una versión imprimible. La consigna que encabeza los ítems es de la calculadora: ni Kristensen ni Molinero publican una.

Menos formularios, más sesión.

Cliini escucha la sesión y te entrega la nota psicológica estructurada —motivo, contenido relevante, evaluación de riesgo y plan—, lista para tu historia clínica. Y cuando hace falta, la carta de remisión y la constancia de asistencia.

Cliini para psicólogos