Hepatología
Probabilidad de cirrosis en hepatitis C (CDS, Lok, GUCI, APRI y FIB-4)
Esta calculadora estima la probabilidad de cirrosis en un paciente con hepatitis C crónica aplicando cinco índices no invasivos al mismo panel de laboratorio: el CDS de Bonacini (1997), el índice de Lok derivado en la cohorte HALT-C (2005), el GUCI de la Universidad de Gotemburgo (2005), el APRI de Wai (2003) y el FIB-4 de Sterling (2006). Todos se construyen con datos que ya tienes —edad, recuento de plaquetas, ALT, AST, el límite superior normal de AST de tu laboratorio e INR—, sin biopsia ni elastografía. El resultado principal es el CDS, que va de 0 a 11 puntos y cuyo corte original está en 8: con 8 o más, el artículo de Bonacini reporta 98 % de especificidad para fibrosis avanzada o cirrosis. Los otros cuatro índices aparecen como resultados secundarios, y los cinco estiman probabilidad, no diagnóstico: sirven sobre todo para decidir a quién se le puede evitar una biopsia y a quién hay que estudiar más.
Probabilidad de cirrosis en hepatitis C (CDS, Lok, GUCI, APRI y FIB-4)
Fecha: ________________ · Paciente: ______________________________
Calculadora
Completa todos los campos para ver el resultado.
Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.
¿Te pareció útil esta herramienta?
Cómo se interpreta
Úsala en adultos con hepatitis C crónica cuando quieras estratificar el riesgo de cirrosis antes de escalar a elastografía o biopsia, o cuando esos estudios no estén disponibles. Su valor real está en los extremos: los índices bajos permiten razonablemente descartar fibrosis avanzada y evitar procedimientos, y los altos la sugieren con alta especificidad. En la zona intermedia —que es amplia— ninguno de los cinco decide nada por sí solo. No la uses para seguir la respuesta al tratamiento antiviral ni para descartar cirrosis en alguien con signos clínicos, endoscópicos o ecográficos de hepatopatía avanzada: en ese escenario la sospecha clínica pesa más que el índice. Tampoco la extrapoles a otras etiologías sin tener presente que los cortes se derivaron en hepatitis C.
| Resultado | Interpretación |
|---|---|
| 0 – 7 puntos | Cirrosis menos probableBonacini concluye que con 7 puntos o menos el paciente sigue requiriendo biopsia. |
| 8 – 11 puntos | Cirrosis más probableCon el corte en 8 o más, el CDS tuvo 46 % de sensibilidad y 98 % de especificidad para fibrosis avanzada o cirrosis. |
Límites de esta herramienta
- Ninguno de los cinco índices reemplaza la biopsia ni la elastografía. Todos son estimadores indirectos de fibrosis construidos con pruebas de rutina, y su rendimiento se mide contra la histología, no al revés. El propio Bonacini concluye que los pacientes con 7 puntos o menos siguen requiriendo biopsia.
- Los cinco se derivaron en poblaciones concretas, y ninguna es latinoamericana: el CDS en 79 pacientes con hepatitis C crónica, el índice de Lok en la cohorte estadounidense HALT-C (1.141 pacientes, 429 con cirrosis), el APRI en 270 pacientes vírgenes de tratamiento y el FIB-4 en 832 pacientes con coinfección VIH/VHC. No hay validación en población colombiana.
- La sensibilidad del CDS es baja. Con el corte en 8 o más puntos, el artículo original reporta 98 % de especificidad pero solo 46 % de sensibilidad: un CDS bajo no descarta cirrosis, y más de la mitad de los pacientes con fibrosis avanzada quedan por debajo del corte.
- Los cortes dejan una zona indeterminada amplia. En el índice de Lok, los valores entre 0,20 y 0,50 no clasifican; en el FIB-4, los que van de 1,45 a 3,25. Incluso fuera de esa zona hay error residual: Lok reporta que un índice menor de 0,20 pasa por alto al 7,8 % de los pacientes con cirrosis, y que uno mayor de 0,50 clasifica mal al 14,8 % de los que no la tienen.
- El APRI y el GUCI dependen del límite superior normal de AST de cada laboratorio, que no está estandarizado. Con el mismo paciente, un LSN de 30 U/L y otro de 40 U/L producen resultados que difieren en un tercio, y los cortes publicados no son transferibles entre laboratorios que usan LSN distintos.
- Por eso esta herramienta entrega el APRI y el GUCI sin banda de interpretación. Los cortes publicados discrepan: el GUCI aparece con umbrales de 0,26 en una cohorte y de 1,32 en otra, y el APRI se usa con 0,5 y 1,5 para fibrosis significativa en el artículo original pero con más de 2,0 para cirrosis en las recomendaciones de la OMS. Elegir uno solo y pintarlo de color fingiría una precisión que las fuentes no respaldan.
- El CDS original de Bonacini puntuaba el tiempo de protrombina, no el INR. La versión con INR que implementan todas las calculadoras clínicas —incluida esta— es una adaptación posterior, del mismo tipo que la que sufrió la escala de Child-Pugh, y sus cortes de INR no provienen del artículo de 1997.
- El FIB-4 se derivó para predecir fibrosis en coinfección VIH/VHC y su AUROC en el estudio original fue de 0,765 para separar los estadios Ishak 0-3 de los 4-6. Es un discriminador razonable, no una prueba confirmatoria.
- Cualquier condición que altere las plaquetas o las transaminasas por fuera del hígado —hiperesplenismo de otra causa, púrpura trombocitopénica, hemólisis, daño muscular, consumo de alcohol reciente— desplaza los cinco índices sin que la fibrosis haya cambiado.
- Los índices pueden contradecirse entre sí en un mismo paciente, porque cada uno se derivó contra un desenlace histológico distinto y en una población distinta. La discrepancia no es un error de cálculo, y la lectura prudente en ese caso es tratar el resultado como indeterminado.
Fuentes. Bonacini M, Hadi G, Govindarajan S, Lindsay KL. Utility of a discriminant score for diagnosing advanced fibrosis or cirrhosis in patients with chronic hepatitis C virus infection. Am J Gastroenterol. 1997;92(8):1302-1304. Artículo de derivación del CDS: los tres parámetros, el total de 0 a 11 y el corte en 8 o más (sensibilidad 46 %, especificidad 98 %). (enlace) · Lok AS, Ghany MG, Goodman ZD, et al. Predicting cirrhosis in patients with hepatitis C based on standard laboratory tests: results of the HALT-C cohort. Hepatology. 2005;42(2):282-292. Artículo de derivación del índice de Lok: la ecuación de log-odds, los cortes de 0,2 y 0,5 y sus tasas de error. (doi:10.1002/hep.20772) · Islam S, Antonsson L, Westin J, Lagging M. Cirrhosis in hepatitis C virus-infected patients can be excluded using an index of standard biochemical serum markers. Scand J Gastroenterol. 2005;40(7):867-872. Artículo de derivación del GUCI (Göteborg University Cirrhosis Index). (doi:10.1080/00365520510015674) · Wai CT, Greenson JK, Fontana RJ, et al. A simple noninvasive index can predict both significant fibrosis and cirrhosis in patients with chronic hepatitis C. Hepatology. 2003;38(2):518-526. Artículo de derivación del APRI en 270 pacientes con hepatitis C crónica vírgenes de tratamiento. (doi:10.1053/jhep.2003.50346) · Sterling RK, Lissen E, Clumeck N, et al. Development of a simple noninvasive index to predict significant fibrosis in patients with HIV/HCV coinfection. Hepatology. 2006;43(6):1317-1325. Artículo de derivación del FIB-4: imprime la ecuación con la raíz cuadrada de la ALT y los cortes de 1,45 y 3,25. (doi:10.1002/hep.21178) · Hepatitis C Online, University of Washington. Evaluation and Staging of Liver Fibrosis / Calculating APRI. Consultado para los cortes operativos del APRI y del FIB-4 y su rendimiento (APRI ≥ 2,0: sensibilidad 46 %, especificidad 91 %). (enlace) · Accuracy of a predictive model for severe hepatic fibrosis or cirrhosis in chronic hepatitis C. Consultado para la tabla completa de puntos del CDS de Bonacini (plaquetas, razón ALT/AST e INR). (enlace) · Diagnostic Accuracy of APRI, AAR, FIB-4, FI, King, Lok, Forns, and FibroIndex Scores in Predicting the Presence of Esophageal Varices in Liver Cirrhosis: A Systematic Review and Meta-Analysis. Consultado para la forma impresa de las ecuaciones del APRI y del FIB-4. (enlace) · Serological Tests Do Not Predict Residual Fibrosis in Hepatitis C Cirrhotics with a Sustained Virological Response to Interferon. Consultado para la fórmula del GUCI y para uno de los cortes publicados (0,26) que motivan entregarlo sin clasificación. (enlace) · Aspartate Aminotransferase to Platelet Ratio Index (APRI), Göteborg University Cirrhosis Index (GUCI), and Fibrosis 4 Score (FIB-4) proved to be the optimal biomarkers for the assessment of liver fibrosis in patients chronically infected with hepatitis C virus in Brazil. Consultado para el corte de GUCI de 1,32 en cohorte brasileña, contrastante con otros publicados. (enlace) · MSD Manuals. Calculadora clínica «Probabilidad de cirrosis en hepatitis C». Referencia de implementación: define qué cinco índices agrupa la herramienta y en qué orden. Las ecuaciones se verificaron una a una contra los artículos originales citados arriba. (enlace) · Contenido revisado el 18 de julio de 2026.
Preguntas frecuentes
El CDS de Bonacini suma puntos por tres variables: el recuento de plaquetas (de 0 puntos si supera 340 ×10⁹/L a 6 puntos si es menor de 40), la razón ALT/AST (de 0 puntos si supera 1,7 a 3 puntos si es menor de 0,6) y el INR (0 puntos si es menor de 1,1, 1 punto entre 1,1 y 1,4, y 2 puntos si supera 1,4), con un total de 0 a 11. El índice de Lok calcula unos log-odds con la ecuación 1,26 × (AST/ALT) + 5,27 × INR − 0,0089 × plaquetas − 5,56 y los convierte en una probabilidad de 0 a 1 con la función logística. El GUCI es (AST ÷ límite superior normal de AST) × INR × 100 ÷ plaquetas. El APRI es (AST ÷ límite superior normal de AST) × 100 ÷ plaquetas, es decir el GUCI sin el INR. El FIB-4 es edad × AST ÷ (plaquetas × raíz cuadrada de la ALT).
Por la RAÍZ CUADRADA de la ALT. La ecuación de Sterling se imprime en el artículo original como edad [años] × AST [U/L] ÷ (plaquetas [10⁹/L] × ALT [U/L]^(1/2)), y ese exponente de un medio es una raíz, no un cuadrado. La confusión es frecuente porque muchas transcripciones abrevian la raíz con notación ambigua, y el error no es inocuo: con una ALT de 100 U/L, la raíz vale 10 y el cuadrado 10.000, así que confundirlos cambia el resultado por un factor de mil y convierte un FIB-4 alto en uno aparentemente normal. Esta calculadora usa la raíz cuadrada y tiene una prueba automatizada dedicada a que nunca deje de hacerlo.
El techo del rango de referencia de AST que imprime tu propio laboratorio, no el valor del paciente ni una cifra de memoria. Suele rondar 35 U/L en hombres y 30 U/L en mujeres, pero cambia con el método analítico y con la población de referencia de cada laboratorio. Importa más de lo que parece: el APRI y el GUCI son directamente proporcionales al cociente AST ÷ LSN, así que usar 30 en vez de 40 sube el resultado un 33 % sin que nada haya cambiado en el paciente. Esa dependencia es una de las razones por las que esta herramienta no le pone un semáforo de riesgo ni al APRI ni al GUCI. Los otros tres índices —CDS, Lok y FIB-4— no usan este dato.
Porque sus puntos de corte no son estables entre fuentes ni entre laboratorios. Para el GUCI hemos encontrado umbrales publicados de 0,26 en una cohorte y de 1,32 en otra; para el APRI, el artículo de Wai propone 0,5 y 1,5 orientados a fibrosis significativa, mientras que las recomendaciones de la OMS usan un corte de más de 2,0 para cirrosis, con 46 % de sensibilidad y 91 % de especificidad. Encima, ambos índices se desplazan con el límite superior normal de AST que use cada laboratorio. Elegir un solo corte y pintarlo de verde o de rojo daría una falsa sensación de precisión, así que la herramienta entrega el número y deja explícitos los umbrales publicados para que los interpretes contra tu contexto. El CDS, el índice de Lok y el FIB-4 sí traen clasificación, porque sus cortes provienen sin ambigüedad del artículo que los derivó.
Son los dos cortes que propone el estudio HALT-C. Un índice menor de 0,20 se usa para excluir cirrosis y, según el artículo, deja fuera al 7,8 % de los pacientes que sí la tienen. Un índice mayor de 0,50 se usa para confirmarla y clasifica mal al 14,8 % de los que no la tienen. Todo lo que queda entre 0,20 y 0,50, ambos incluidos, es zona indeterminada y no permite concluir. El modelo alcanzó un área bajo la curva de 0,78 en el grupo de derivación y de 0,81 en el de validación, y los autores estiman que su uso podría evitar la biopsia en cerca de la mitad de los pacientes con hepatitis C crónica.
Tratarlo como un resultado indeterminado y confirmarlo por otra vía, normalmente elastografía o biopsia. Que discrepen es esperable y no indica un error de cálculo: cada índice se derivó en una población distinta, contra un desenlace histológico distinto y con un equilibrio distinto entre sensibilidad y especificidad. El CDS, por ejemplo, es muy específico pero poco sensible —98 % frente a 46 % en el corte de 8 puntos—, así que un CDS bajo con un FIB-4 alto es una combinación perfectamente coherente con fibrosis avanzada. La regla práctica es que la concordancia entre índices refuerza la conclusión y la discordancia obliga a estudiar más, nunca a promediar los resultados.
Con cautela, y sabiendo que los cortes de esta ficha no son los suyos. Los cinco índices se derivaron y validaron en hepatitis C crónica —el FIB-4, específicamente en coinfección VIH/VHC—, y son esos los umbrales que implementa esta calculadora. El APRI y el FIB-4 se usan hoy en otras etiologías, pero con puntos de corte propios derivados en esas poblaciones, no con los de aquí. Si tu paciente tiene hepatitis B o enfermedad hepática esteatósica, busca la recomendación específica de esa condición en lugar de trasladar estos números.
Las ecuaciones toman las plaquetas en 10⁹/L, que es exactamente el mismo número que 10³/µL y que 10³/mm³: un recuento de 120 ×10⁹/L es 120.000 por microlitro. La calculadora ofrece las tres presentaciones, incluida la que va por microlitro suelto, precisamente porque confundirlas es el error de unidades más común aquí y cuesta un factor de mil: unas plaquetas de 120.000 escritas como si fueran 120.000 ×10⁹/L darían índices cercanos a cero y harían parecer normal a un paciente cirrótico. Revisa cómo lo imprime tu reporte y elige la unidad que corresponda.
Menos cuentas, más consulta.
Cliini escucha tu consulta y entrega la nota estructurada con códigos sugeridos, récipe e indicaciones — lista para tu historia clínica.