Nefrología

Calculadora de hiato aniónico corregido por albúmina

El hiato aniónico corregido por albúmina ajusta el hiato aniónico al efecto de la hipoalbuminemia, que lo baja de forma artificial y puede esconder una acidosis metabólica con hiato elevado. Esta calculadora aplica la ecuación de Figge y colaboradores (Crit Care Med, 1998): primero el hiato aniónico como Na − Cl − HCO₃, y luego el corregido como hiato + 2,5 × (albúmina de referencia − albúmina medida), con la albúmina en g/dL; en g/L el mismo coeficiente es 0,25. La albúmina de referencia se pide como dato porque la ecuación original la deja abierta y su valor depende del laboratorio, aunque el valor convencional es 4,0 g/dL. El resultado se entrega sin bandas de riesgo: el rango normal del hiato aniónico cambió con la tecnología de los analizadores y las fuentes publican cifras distintas, así que el número se compara con el rango de tu propio laboratorio.

Calculadora

Completa todos los campos para ver el resultado.

Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.

¿Te pareció útil esta herramienta?

Límites de esta herramienta

  • No hay un rango normal universal del hiato aniónico, y por eso esta herramienta no clasifica el resultado. Hasta los años ochenta el rango de referencia se situaba entre 8 y 16 mEq/L; con los ensayos de electrolitos actuales bajó a cifras cercanas a 3–9 mEq/L, y otras referencias publican 4–12 mmol/L. Kraut y Nagami son explícitos: para usar bien el hiato aniónico hay que conocer el valor medio y el rango normal del propio laboratorio.
  • Corregir por albúmina no mejora por sí solo el rendimiento diagnóstico. Dinh y colaboradores (Emerg Med J, 2006) encontraron que la sensibilidad, la especificidad y los valores predictivos del hiato corregido siguieron siendo insuficientes para detectar hiperlactatemia, igual que los del hiato sin corregir: la corrección evita subestimar el hiato en la hipoalbuminemia, no sustituye la medición de lactato.
  • La ecuación se derivó en pacientes críticos de una sola unidad de cuidados intensivos: 152 pacientes y nueve sujetos normales, 265 mediciones. No está validada como regla de decisión en consulta externa ni en poblaciones distintas a esa.
  • El coeficiente no es único en la literatura. Figge publica 0,25 mEq/L por g/L (2,5 por g/dL), pero revisiones posteriores describen el efecto como un rango de 2,3 a 2,5 mEq/L por gramo de albúmina. La diferencia es pequeña en términos absolutos, aunque puede mover el resultado cerca de un umbral.
  • La albúmina de referencia no es una constante de la ecuación: el artículo original la escribe como «albúmina normal» y la deja a criterio del laboratorio. Las referencias de uso clínico suelen tomar 4,0 g/dL, pero cambiar ese valor cambia el resultado, así que conviene usar el del laboratorio que emitió el reporte.
  • La albúmina no es el único anión no medido. El fosfato, el lactato y otros aniones también participan en el hiato, y la corrección solo ajusta el componente de la albúmina; en el paciente crítico pueden coexistir varios trastornos que el hiato corregido no separa.
  • Esta calculadora usa la forma sin potasio (Na − Cl − HCO₃), que es la de uso habitual y la de la fuente. La variante que suma el potasio da un valor mayor y tiene su propio rango de referencia: no deben mezclarse los dos.
  • Un hiato bajo o negativo no siempre es un hallazgo clínico. La causa más frecuente es un error de medición en el ionograma; después se consideran cationes no medidos (litio, calcio, magnesio, potasio), una paraproteína monoclonal con carga positiva y la interferencia analítica sobre el cloro por bromuro, yoduro o salicilato. En el caso del salicilato, esa interferencia puede enmascarar justamente la acidosis con hiato elevado que produce la intoxicación.
  • No es un puntaje pronóstico. Ninguna de las fuentes que sustentan esta ficha publica mortalidad ni riesgo por valor de hiato corregido, así que la herramienta no muestra cifras de ese tipo.

Fuentes. Figge J, Jabor A, Kazda A, Fencl V. Anion gap and hypoalbuminemia. Crit Care Med. 1998;26(11):1807-1810. (doi:10.1097/00003246-199811000-00019) · Kraut JA, Nagami GT. The Serum Anion Gap in the Evaluation of Acid-Base Disorders: What Are Its Limitations and Can Its Effectiveness Be Improved? Clin J Am Soc Nephrol. 2013;8(11):2018-2024. (doi:10.2215/CJN.04040413) · Haber LA, Dhaliwal G, Lo L, Rizzuto G. Evaluating a low anion gap: A practical approach. Cleve Clin J Med. 2023;90(10):619-623. (doi:10.3949/ccjm.90a.23035) · Dinh CH, Ng R, Grandinetti A, Joffe A, Chow DC. Correcting the anion gap for hypoalbuminaemia does not improve detection of hyperlactataemia. Emerg Med J. 2006;23(8):627-629. (doi:10.1136/emj.2005.031898) · Pandey DG, Sharma S. Biochemistry, Anion Gap. StatPearls [Internet]. NCBI Bookshelf, NBK539757. (enlace) · Calculadora de hiato aniónico en estados de hipoalbuminemia, Manuales MSD (versión para profesionales). Consultada como referencia de implementación; la ecuación se verificó contra el artículo original de Figge. (enlace) · Contenido revisado el 18 de julio de 2026.

Preguntas frecuentes

En dos pasos. Primero el hiato aniónico: Na − Cl − HCO₃, en mEq/L y sin incluir el potasio. Después la corrección de Figge: hiato corregido = hiato + 2,5 × (albúmina de referencia − albúmina medida), con la albúmina en g/dL. Por ejemplo, con Na 140, Cl 110 y HCO₃ 20, el hiato es 140 − 110 − 20 = 10 mEq/L; si la albúmina medida es 2,0 g/dL y la de referencia 4,0 g/dL, la corrección suma 2,5 × (4,0 − 2,0) = 5 mEq/L y el hiato corregido queda en 15 mEq/L. Si tu laboratorio reporta la albúmina en g/L, el coeficiente equivalente es 0,25 mEq/L por cada g/L; esta calculadora hace la conversión por ti.

Porque la albúmina es el anión no medido más abundante del plasma y, a pH fisiológico, tiene carga negativa. El hiato aniónico es la diferencia entre los cationes y los aniones que sí se miden en el ionograma, y esa diferencia la sostienen en buena parte los aniones no medidos, sobre todo la albúmina. Cuando la albúmina cae, caen esas cargas negativas no medidas y el hiato calculado baja con ellas, aunque el paciente tenga otros aniones acumulados. Figge cuantificó ese efecto: cada g/L de descenso de la albúmina hace que el hiato observado subestime los aniones del hiato en 0,25 mEq/L, con un r² de 0,94.

No existe una cifra única, y por eso esta herramienta no clasifica el resultado en bandas. El rango de referencia depende del laboratorio y de la generación de analizadores: hasta los años ochenta se citaba entre 8 y 16 mEq/L y, con los ensayos actuales de electrolitos, se revisó a cifras cercanas a 3–9 mEq/L; otras fuentes publican 4–12 mmol/L. La recomendación de la revisión de Kraut y Nagami es directa: hay que conocer el valor medio y el rango normal del laboratorio propio. Interpreta el hiato corregido contra ese rango, no contra un número de memoria.

La ecuación original la deja abierta: Figge la escribe como «albúmina normal» sin fijar un valor. En la práctica clínica se usa 4,0 g/dL (40 g/L) y así aparece en la mayoría de las referencias, por eso esta calculadora lo sugiere como valor convencional. Si tu laboratorio publica otro valor medio de albúmina, ese es el más coherente con tu propio rango de referencia del hiato aniónico. Cambiar la referencia cambia el resultado —cada 0,5 g/dL de diferencia mueve el hiato corregido en 1,25 mEq/L—, así que conviene dejar constancia de qué valor se usó.

Sirve para no pasar por alto una acidosis con hiato elevado en un paciente hipoalbuminémico, que era el problema que Figge quería resolver: en su serie, el 49 % de los pacientes críticos tenía una albúmina menor de 20 g/L, suficiente para bajar el hiato varios mEq/L. Ahora bien, no es una prueba diagnóstica por sí misma. Dinh y colaboradores mostraron que ni el hiato ni el hiato corregido tienen sensibilidad y especificidad suficientes para detectar hiperlactatemia, así que corregir no reemplaza medir lactato ni completar el estudio ácido-base. Úsalo como una señal de alerta que evita subestimar el hiato, no como el criterio único de decisión.

No. Esta calculadora usa la forma sin potasio, Na − Cl − HCO₃, que es la de uso más extendido y la que emplea la fuente de la corrección. El potasio aporta poco al total de electrolitos extracelulares y por eso suele excluirse. Existe la variante (Na + K) − (Cl + HCO₃), que da un valor entre tres y cinco unidades más alto y tiene su propio rango de referencia. Lo importante es no mezclar: si usas la fórmula con potasio, compárala con el rango normal de esa versión.

Lo primero que hay que descartar es un error de medición en el ionograma, que es la causa más común de un hiato bajo. Si se confirma, se buscan cationes no medidos —litio, calcio, magnesio, potasio—, una paraproteína monoclonal con carga positiva, que obliga a estudiar una gammapatía, y la interferencia analítica sobre el cloro por bromuro, yoduro o salicilato, que sobreestima el cloro y baja el hiato de forma artificial. Esa última situación es traicionera: en la intoxicación por salicilatos la acidosis con hiato elevado que se esperaría puede quedar enmascarada. La hipoalbuminemia también baja el hiato, y es justamente lo que esta calculadora corrige.

Menos cuentas, más consulta.

Cliini escucha tu consulta y entrega la nota estructurada con códigos sugeridos, récipe e indicaciones — lista para tu historia clínica.