Cardiología

Predicción de infarto de miocardio sin onda Q

Esta calculadora estima la probabilidad de que un síndrome isquémico agudo sin elevación del ST sea un infarto de miocardio sin onda Q y no una angina inestable, usando la regla de predicción de Cannon et al. derivada en la cohorte TIMI IIIB (Am J Cardiol, 1995). Suma cuatro variables disponibles al momento de la presentación, cada una con 1 punto: ausencia de angioplastia coronaria previa, duración del dolor de 60 minutos o más, desviación del segmento ST en el electrocardiograma que califica al paciente, y angina de reciente comienzo. Cada total tiene una probabilidad publicada: 7,0 % con 0 puntos, 19,6 % con 1, 24,4 % con 2, 49,9 % con 3 y 70,6 % con 4. Sirve para calibrar la sospecha mientras llegan los biomarcadores, no para reemplazarlos: en la cohorte original el infarto sin onda Q se documentó por elevación de CK-MB, y hoy esa distinción se hace con troponina.

Calculadora

Angioplastia coronaria previa

El factor de riesgo es la AUSENCIA de angioplastia previa: en la cohorte original quien ya había sido revascularizado por vía percutánea tenía menos probabilidad de infarto sin onda Q (OR 3,3 a favor de quien no la tenía). Por eso «no» suma el punto y «sí» no suma.

Desviación del segmento ST en el electrocardiograma de ingreso

Desviación del ST en el electrocardiograma que califica al paciente al momento de la presentación (OR 2,0).

Angina de reciente comienzo

Angina de aparición reciente, frente a una angina ya conocida y de larga data (OR 1,7).

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Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.

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Cómo se interpreta

Se aplica al momento de la presentación en un adulto con dolor isquémico en reposo dentro de las 24 horas previas y sin elevación del ST, cuando la duda es si el cuadro corresponde a un infarto sin onda Q o a una angina inestable. Es una regla de calibración de la sospecha inicial: con 3 o 4 factores presentes la probabilidad supera el 49 % y respalda tratar el cuadro como infarto mientras se confirma; con 0 factores la probabilidad baja al 7 %, que sigue siendo suficiente para pedir biomarcadores. No se usa cuando el electrocardiograma ya muestra elevación del ST, ni una vez que la troponina está disponible y define el diagnóstico.

ResultadoInterpretación
0 puntosProbabilidad del 7,0 %Sin ninguno de los cuatro factores, el 7,0 % de los pacientes de la cohorte TIMI III tenía infarto sin onda Q. Es la probabilidad más baja de la regla, no una probabilidad nula: no descarta el infarto.
1 puntoProbabilidad del 19,6 %Con un factor presente, el 19,6 % de la cohorte TIMI III tenía infarto sin onda Q.
2 puntosProbabilidad del 24,4 %Con dos factores presentes, el 24,4 % de la cohorte TIMI III tenía infarto sin onda Q. El salto grande de la escala está entre 2 y 3 factores, no entre 1 y 2.
3 puntosProbabilidad del 49,9 %Con tres factores presentes, el 49,9 % de la cohorte TIMI III tenía infarto sin onda Q: prácticamente uno de cada dos pacientes.
4 puntosProbabilidad del 70,6 %Con los cuatro factores presentes, el 70,6 % de la cohorte TIMI III tenía infarto sin onda Q.

Límites de esta herramienta

  • No diagnostica. Estima la probabilidad de que el cuadro sea un infarto sin onda Q en lugar de una angina inestable; el diagnóstico lo define el biomarcador, no el puntaje.
  • Se derivó en 1995, cuando el infarto sin onda Q se documentaba por elevación de CK-MB. La troponina de alta sensibilidad, que hoy es el estándar, reclasifica como infarto a pacientes que en esa cohorte habrían quedado como angina inestable, de modo que las probabilidades publicadas corresponden a una definición de infarto distinta de la actual.
  • La terminología cambió: lo que el artículo llama «infarto sin onda Q» corresponde hoy, en términos generales, al infarto sin elevación del ST (IAMSEST), aunque las definiciones no son idénticas.
  • Se derivó en los pacientes del TIMI IIIB, seleccionados por dolor isquémico en reposo dentro de las 24 h con cambios electrocardiográficos o enfermedad coronaria documentada. Fuera de ese perfil —incluido el infarto con elevación del ST, que se excluyó— las probabilidades no son trasladables.
  • Las cinco probabilidades provienen del análisis de la propia cohorte de derivación. No se publicó una validación externa junto con la regla, así que las cifras pueden estar optimizadas para esa población.
  • La ausencia de angioplastia previa, el factor de mayor peso, refleja la práctica de revascularización de comienzos de los años noventa y no la actual.
  • Los cuatro factores pesan 1 punto cada uno aunque sus odds ratio difieran (3,3 a 1,7): la regla simplifica a propósito para poder aplicarse de memoria en la cabecera.

Fuentes. Cannon CP, Thompson B, McCabe CH, et al. Predictors of non-Q-wave acute myocardial infarction in patients with acute ischemic syndromes: an analysis from the Thrombolysis in Myocardial Ischemia (TIMI) III trials. American Journal of Cardiology. 1995;75(15):977-981. Fuente primaria: derivación de la regla en 1473 pacientes del TIMI IIIB; origen de los cuatro predictores, sus odds ratio y de las probabilidades 7,0 / 19,6 / 24,4 / 49,9 / 70,6 %. (doi:10.1016/S0002-9149(99)80707-3) · MSD Manuals. Predicción del infarto de miocardio sin onda Q. Calculadora clínica de referencia consultada para contrastar la implementación; sus valores coinciden con los del artículo original. (enlace) · Contenido revisado el 18 de julio de 2026.

Preguntas frecuentes

Predice la probabilidad de que un paciente con síndrome isquémico agudo tenga un infarto de miocardio sin onda Q en lugar de una angina inestable, con la información disponible al momento de la presentación. Cannon y colaboradores la derivaron porque el infarto sin onda Q conlleva mayor riesgo de muerte, reinfarto y otras complicaciones que la angina inestable, y esa distinción no es evidente en la cabecera. Su utilidad es calibrar la sospecha inicial mientras llegan los biomarcadores. No sustituye la medición de troponina ni el juicio clínico.

Cada factor presente vale 1 punto, para un total de 0 a 4: ausencia de angioplastia coronaria previa, duración del dolor de 60 minutos o más, desviación del segmento ST en el electrocardiograma que califica al paciente, y angina de reciente comienzo. En el análisis de regresión logística del artículo original los odds ratio fueron 3,3 para la ausencia de angioplastia previa, 2,9 para la duración del dolor, 2,0 para la desviación del ST y 1,7 para la angina reciente. La regla los iguala a 1 punto cada uno para que se pueda aplicar de memoria, a costa de perder ese matiz de peso.

Resulta contraintuitivo, porque en la mayoría de las escalas el antecedente de revascularización agrava el pronóstico. La diferencia está en lo que se pregunta: aquí no se estima el riesgo de un evento futuro, sino cuál de dos diagnósticos explica el cuadro actual. En la cohorte TIMI III la ausencia de angioplastia previa fue el predictor independiente de mayor peso de infarto sin onda Q frente a angina inestable, con un odds ratio de 3,3. Es un hallazgo estadístico del modelo: el artículo lo reporta como tal y no lo atribuye a un mecanismo concreto, así que conviene leerlo como una asociación observada en esa población y no como una explicación fisiopatológica.

Para la cohorte completa del TIMI III, las probabilidades de infarto sin onda Q fueron 7,0 % con 0 factores, 19,6 % con 1, 24,4 % con 2, 49,9 % con 3 y 70,6 % con 4. El salto más grande está entre 2 y 3 factores, donde la probabilidad pasa de aproximadamente uno de cada cuatro pacientes a uno de cada dos. Conviene leer el extremo bajo con cuidado: 0 factores no significa ausencia de infarto, sino un 7,0 %, cifra suficiente para solicitar biomarcadores de todas formas.

Se usa con reservas. La regla se derivó en 1995 y en esa cohorte el infarto sin onda Q se documentó por elevación de CK-MB, presente en el 33 % de los pacientes. La troponina de alta sensibilidad detecta necrosis miocárdica menor y reclasifica como infarto a pacientes que en el TIMI IIIB habrían quedado etiquetados como angina inestable, de modo que las cinco probabilidades corresponden a una definición de infarto más estrecha que la actual. Cuando la troponina está disponible, es ella la que define el diagnóstico. La regla conserva valor como orientación en la primera evaluación, antes de tener el resultado.

Son conceptos cercanos pero no idénticos. «Infarto sin onda Q» es una clasificación electrocardiográfica retrospectiva: se determina por la ausencia de ondas Q patológicas en la evolución del trazado. «Infarto sin elevación del ST» (IAMSEST) es una clasificación al momento de la presentación, según haya o no elevación del ST en el electrocardiograma inicial, y es la que se usa hoy porque orienta la decisión terapéutica inmediata. La mayoría de los infartos sin onda Q corresponden a IAMSEST, pero el artículo original habla en los términos de su época y así se mantienen aquí.

Se toma la duración del episodio de dolor isquémico en reposo que motiva la consulta, y el corte está en 60 minutos inclusive: un episodio de exactamente 60 minutos ya suma el punto. La calculadora acepta el dato en minutos o en horas y hace la conversión, para evitar el error de resolver el umbral de cabeza. Ten en cuenta que la cohorte de derivación exigía dolor en reposo dentro de las 24 horas previas; un cuadro más antiguo queda fuera del marco en que se validaron estas probabilidades.

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