Nefrología

Calculadora de sodio corregido en hiperglucemia

El sodio corregido en hiperglucemia estima qué sodio sérico tendría el paciente si su glucemia volviera a 100 mg/dL, para no confundir una hiponatremia por dilución con una pérdida real de sodio. Esta calculadora aplica el factor de Katz (N Engl J Med, 1973): sodio corregido = sodio medido + 0,016 × (glucosa en mg/dL − 100), es decir 1,6 mEq/L por cada 100 mg/dL de glucosa por encima de 100. Es el coeficiente que favorece la revisión de Ing et al. (Frontiers in Medicine, 2020) y el mismo que usa la ficha de MSD Manuals. El resultado se muestra junto al factor alternativo de Hillier (2,4 mEq/L por 100 mg/dL) y sin banda de gravedad: el valor se interpreta contra el rango de referencia de tu laboratorio y contra el cuadro clínico, no contra un semáforo.

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Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.

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Límites de esta herramienta

  • Es una estimación, no una medición. Solo corrige el efecto dilucional de la glucosa sobre el sodio; no corrige artefactos de laboratorio ni sustituye la valoración del volumen extracelular y del estado ácido-base del paciente.
  • El coeficiente está en disputa entre fuentes legítimas. Katz (1973) derivó 1,6 mEq/L por cada 100 mg/dL de glucosa y Hillier et al. (1999) concluyeron que 2,4 mEq/L es un mejor estimador global. La diferencia no es cosmética: con un sodio medido de 128 mEq/L y una glucemia de 600 mg/dL, Katz da 136,0 y Hillier 140,0 mEq/L. Esta herramienta usa Katz como resultado principal, siguiendo a Ing et al. (2020), y muestra el valor de Hillier como dato secundario etiquetado.
  • La relación no es lineal en hiperglucemias extremas. Hillier et al. describieron que el factor de 1,6 se comporta de forma adecuada hasta unos 400 mg/dL de glucosa, pero por encima de esa cifra un factor cercano a 4,0 mEq/L por cada 100 mg/dL se ajusta mejor. En glucemias muy altas el resultado con Katz tiende a quedarse corto.
  • Ing et al. (2020) advierten que el sodio corregido pierde exactitud en trastornos avanzados del volumen extracelular, que es una situación frecuente justo en la cetoacidosis y el estado hiperosmolar con deshidratación severa.
  • El valor es una fotografía del momento de la toma de la muestra. Durante el tratamiento cambia con la diuresis osmótica y con los líquidos administrados, por lo que Ing et al. insisten en recalcularlo en cada control en lugar de decidir sobre el primer valor.
  • La fórmula está derivada para hiperglucemia. Si la glucemia no supera los 100 mg/dL de referencia no hay nada que corregir y el cálculo extrapola fuera de su escenario de origen; en ese caso el valor que se interpreta es el sodio medido.
  • Esta herramienta no clasifica la gravedad de la hiponatremia y no incluye bandas de riesgo. Los rangos de referencia del sodio dependen del laboratorio y los umbrales de gravedad no coinciden entre guías; asignar un semáforo daría una precisión que las fuentes citadas no respaldan. Ninguna de ellas publica mortalidad por valor de sodio corregido.
  • El resultado no dicta la conducta. La velocidad a la que se corrige una hiponatremia y la elección de los líquidos son decisiones clínicas que dependen de la duración del trastorno, los síntomas neurológicos y el estado de volumen, no de esta cifra aislada.

Fuentes. Katz MA. Hyperglycemia-induced hyponatremia — calculation of expected serum sodium depression. N Engl J Med. 1973;289(16):843-844. (doi:10.1056/NEJM197310182891607) · Hillier TA, Abbott RD, Barrett EJ. Hyponatremia: evaluating the correction factor for hyperglycemia. Am J Med. 1999;106(4):399-403. (doi:10.1016/s0002-9343(99)00055-8) · Ing TS, Ganta K, Bhave G, Lew SQ, Agaba EI, Argyropoulos C, Tzamaloukas AH. The Corrected Serum Sodium Concentration in Hyperglycemic Crises: Computation and Clinical Applications. Front Med. 2020;7:477. (doi:10.3389/fmed.2020.00477) · Sodium Correction in Hyperglycemia (Katz 1973). Merck Manual Professional Edition, calculadora clínica — referencia de implementación de la fórmula. (enlace) · Contenido revisado el 18 de julio de 2026.

Preguntas frecuentes

Con el factor de Katz: sodio corregido (mEq/L) = sodio medido (mEq/L) + 0,016 × (glucosa en mg/dL − 100). Equivale a sumar 1,6 mEq/L de sodio por cada 100 mg/dL de glucosa por encima de 100. Por ejemplo, con un sodio medido de 128 mEq/L y una glucemia de 600 mg/dL: 128 + 0,016 × (600 − 100) = 128 + 8 = 136,0 mEq/L. Ese paciente tiene un sodio corregido dentro del rango habitual, de modo que su hiponatremia se explica por la dilución que produce la glucosa y no por una pérdida real de sodio. Si tu laboratorio reporta la glucemia en mmol/L o en g/L, la calculadora la convierte a mg/dL antes de aplicar la fórmula.

Las dos cifras vienen de fuentes reales y no se promedian. Katz (N Engl J Med, 1973) derivó el factor clásico de 1,6 mEq/L por cada 100 mg/dL de glucosa. Hillier et al. (Am J Med, 1999) concluyeron que 2,4 mEq/L es un mejor estimador global y describieron la relación como no lineal: 1,6 se comporta bien hasta unos 400 mg/dL y por encima de esa cifra un factor cercano a 4,0 ajusta mejor. La revisión de Ing et al. (Frontiers in Medicine, 2020) favorece el coeficiente de Katz porque cuenta con respaldo fisiológico y con estudios clínicos que sostienen esa predicción. Esta calculadora entrega Katz como resultado principal y muestra el valor de Hillier como dato secundario, para que veas cuánto separa a las dos estimaciones antes de decidir.

Sirve para separar dos cosas que el sodio medido mezcla: la dilución transitoria que produce la glucosa y un trastorno real del sodio corporal. En la hiperglucemia la glucosa extracelular arrastra agua desde la célula y baja el sodio reportado sin que el contenido de sodio haya cambiado; esa hiponatremia se corrige sola al bajar la glucemia. Si el sodio corregido resulta normal, la hiponatremia era traslocacional. Si el sodio corregido queda bajo o alto, hay un trastorno del sodio que sí requiere atención propia. Ing et al. añaden que el sodio corregido orienta la tonicidad de las soluciones de reposición, del mismo modo en que el sodio medido guía el manejo de las disnatremias fuera de la hiperglucemia.

Porque la interpretación del sodio corregido depende del laboratorio y del contexto, no de un umbral universal. Los rangos de referencia del sodio varían entre laboratorios, los cortes de gravedad de la hiponatremia no coinciden entre guías, y ninguna de las fuentes citadas publica mortalidad ni riesgo por valor de sodio corregido. Además, la exactitud del propio ajuste cambia con la magnitud de la hiperglucemia y con el estado de volumen del paciente. En lugar de inventar una banda de severidad, la herramienta entrega el valor corregido, la corrección aplicada y el estimador alternativo, y deja la lectura al rango de tu laboratorio y al juicio clínico.

No. La corrección está derivada para hiperglucemia y toma como referencia una glucemia de 100 mg/dL. Si la glucemia no supera esa cifra no hay dilución por glucosa que corregir y la fórmula extrapola fuera del escenario para el que fue construida: el ajuste sale cero o negativo y el número resultante no aporta información clínica. En esos casos la calculadora lo advierte y lo que se interpreta es el sodio medido tal como lo reporta el laboratorio.

En cada control de laboratorio. Ing et al. señalan que el sodio corregido describe la relación entre el soluto efectivo y el agua corporal en el instante en que se tomó la muestra, y que durante el tratamiento esa relación cambia: la diuresis osmótica sigue arrastrando agua y electrolitos, y los líquidos administrados modifican el balance. El sodio corregido puede subir de forma marcada mientras la glucemia baja. Por eso el valor inicial no debe usarse como referencia fija durante toda la reanimación, sino recalcularse con cada nueva pareja de sodio y glucosa.

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