Psicología
Escala de autoestima de Rosenberg (EAR)
La Escala de Autoestima de Rosenberg (EAR; Rosenberg Self-Esteem Scale, RSES) es el cuestionario autoaplicado de diez afirmaciones —cinco redactadas en positivo y cinco en negativo— con el que la persona indica en cuatro grados, de «Muy de acuerdo» a «Muy en desacuerdo», cómo se siente consigo misma (Rosenberg, Society and the Adolescent Self-Image, Princeton University Press, 1965). Cada ítem vale de 1 a 4 y los cinco negativos se puntúan al revés, para un total de 10 a 40 en el que un puntaje mayor indica mayor autoestima; muchas fuentes puntúan de 0 a 3 (total de 0 a 30), que es la misma escala desplazada diez puntos. Es probablemente la medida de autoestima global más usada en psicología clínica y en investigación; no diagnostica ningún trastorno y su autor no publicó puntos de corte, así que el total se interpreta frente a normas de una población comparable. Esta calculadora usa la versión en español validada en adultos chilenos (Rojas-Barahona, Zegers y Förster, Rev Méd Chile 2009), que conserva el orden original de Rosenberg, resuelve sola los ítems invertidos (3, 5, 8, 9 y 10) y muestra el total de 10 a 40 con su equivalente de 0 a 30.
Escala de autoestima de Rosenberg (EAR)
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Escala de Autoestima de Rosenberg — Rosenberg M (1965), Society and the Adolescent Self-Image, Princeton University Press; instrumento de dominio público. Versión en español: Rojas-Barahona CA, Zegers B, Förster CE (2009), Rev Méd Chile 137(6):791-800.
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Límites de esta herramienta
- No hay puntos de corte validados. Rosenberg no los publicó, la guía de la Universidad de Maryland —que la publica y difunde— indica que no existen cortes discretos entre autoestima alta y baja, y la validación chilena concluye que no hay acuerdo sobre qué es autoestima baja, media o alta. La convención de «30 a 40 elevada, 26 a 29 media, menos de 25 baja» que circula en la práctica en español no procede de la fuente primaria ni de las validaciones citadas: úsala, si acaso, como orientación, y prefiere las normas publicadas para tu población.
- La clave de puntuación depende del orden de los ítems, y el orden varía entre versiones en español. Esta calculadora usa el orden original de Rosenberg (1965), el de la versión chilena y el de la adaptación clínica española de Vázquez Morejón (2004): se invierten los ítems 3, 5, 8, 9 y 10. La versión de Martín-Albo y cols. (2007) invierte los ítems 2, 5, 6, 8 y 9, y los formularios que agrupan primero las cinco afirmaciones positivas invierten los ítems 6 a 10. Si en el consultorio se usa otra hoja, hay que aplicar la clave de esa hoja: puntuar con la clave equivocada es el error más frecuente con esta escala.
- Coexisten dos convenciones de puntuación: de 1 a 4 por ítem (total 10 a 40, la que usan las validaciones en español y esta calculadora) y de 0 a 3 (total 0 a 30, la de la guía de la Universidad de Maryland y buena parte de la literatura anglosajona). Son la misma escala desplazada diez puntos, pero las medias y los umbrales de un estudio no se pueden comparar con los de otro sin tener en cuenta cuál usó. La calculadora muestra los dos totales por eso.
- No mide el riesgo suicida ni tamiza depresión o ansiedad. Los ítems 3, 9 y 10 (sentirse un fracaso, inútil o «no ser bueno para nada») rozan la desvalorización propia de la depresión, pero una autoestima baja no equivale a un episodio depresivo ni lo descarta: si el cuadro lo sugiere, aplica un instrumento de tamizaje de depresión y explora el riesgo suicida de forma directa en la entrevista.
- Es una medida de autoinforme: depende de la sinceridad, de la comprensión lectora y de la deseabilidad social. Los cinco ítems redactados en negativo forman un segundo factor en muchas validaciones (efecto de método o «autodesprecio»), y en adolescentes de Cartagena la consistencia interna de esos ítems fue baja (Cogollo, Campo-Arias y Herazo, 2015, con la versión de respuesta dicotómica), así que en poblaciones jóvenes o con poca escolaridad conviene interpretar el total con más cautela.
- La versión chilena se validó en adultos de 30 a 75 años de la Región Metropolitana de Santiago; la de Martín-Albo (2007) en universitarios españoles, la de Góngora y Casullo (2009) en adultos de población general y clínica de Buenos Aires y la de Vázquez Morejón (2004) en pacientes de salud mental en España. Las normas de un país o de un grupo no se trasladan a otro sin más: los datos normativos publicados son puntos de referencia, no baremos universales.
Fuentes. Rosenberg M. Society and the Adolescent Self-Image. Princeton, NJ: Princeton University Press; 1965. (enlace) · University of Maryland, Department of Sociology. Using the Rosenberg Self-Esteem Scale (guía de corrección: ítems 3, 5, 8, 9 y 10 invertidos; puntuación 0-30 o 10-40). (enlace) · University of Maryland, Department of Sociology. Rosenberg Scale FAQ («no existen puntos de corte discretos»). (enlace) · Rojas-Barahona CA, Zegers B, Förster CE. La escala de autoestima de Rosenberg: validación para Chile en una muestra de jóvenes adultos, adultos y adultos mayores. Rev Méd Chile. 2009;137(6):791-800. (doi:10.4067/S0034-98872009000600009) · Martín-Albo J, Núñez JL, Navarro JG, Grijalvo F. The Rosenberg Self-Esteem Scale: translation and validation in university students. Span J Psychol. 2007;10(2):458-467. (doi:10.1017/S1138741600006727) · Vázquez Morejón AJ, Jiménez García-Bóveda R, Vázquez-Morejón Jiménez R. Escala de autoestima de Rosenberg: fiabilidad y validez en población clínica española. Apuntes de Psicología. 2004;22(2):247-255. (doi:10.55414/bsxyn321) · Góngora VC, Casullo MM. Validación de la escala de autoestima de Rosenberg en población general y en población clínica de la Ciudad de Buenos Aires. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación – e Avaliação Psicológica (RIDEP). 2009;27(1):179-194. (enlace) · Cogollo Z, Campo-Arias A, Herazo E. Escala de Rosenberg para autoestima: consistencia interna y dimensionalidad en estudiantes de Cartagena, Colombia. Psychologia: Avances de la Disciplina. 2015;9(2):61-71. (enlace) · Contenido revisado el 16 de agosto de 2026.
Preguntas frecuentes
Cada una de las diez afirmaciones se responde con «Muy de acuerdo», «De acuerdo», «En desacuerdo» o «Muy en desacuerdo». En los ítems redactados en positivo (1, 2, 4, 6 y 7 en el orden original) «Muy de acuerdo» vale 4 y «Muy en desacuerdo» vale 1; en los redactados en negativo (3, 5, 8, 9 y 10) la puntuación se invierte, «Muy de acuerdo» vale 1 y «Muy en desacuerdo» vale 4. La suma va de 10 a 40 y un puntaje mayor indica mayor autoestima. Muchas fuentes usan de 0 a 3 por ítem, con un total de 0 a 30: es la misma escala desplazada diez puntos, y la calculadora muestra los dos totales.
No hay uno validado. Rosenberg no publicó cortes y la Universidad de Maryland, que la publica y difunde (Rosenberg fue profesor allí), indica que no existen puntos de corte discretos entre autoestima alta y baja; recomienda interpretar el total frente a las normas de una población comparable. La convención que circula en español —30 a 40 «autoestima elevada», 26 a 29 «media», menos de 25 «baja»— no procede de la fuente primaria ni de las validaciones citadas, y ni siquiera ubica el 25. Como referencia publicada, en adultos chilenos de población general la media fue de 32,5 (percentil 50 = 32) y en pacientes de salud mental en España, de 25,7 (percentil 50 = 25).
Se invierten los cinco ítems redactados en negativo. En el orden original de Rosenberg (1965), que es el de la versión chilena que usa esta calculadora, el de la guía de la Universidad de Maryland y el de la adaptación clínica española de Vázquez Morejón (2004), son los ítems 3, 5, 8, 9 y 10. Pero otras versiones en español reordenan las afirmaciones: la de Martín-Albo y cols. (2007) invierte los ítems 2, 5, 6, 8 y 9, y muchas hojas que agrupan primero las cinco afirmaciones positivas invierten los ítems 6 a 10. Por eso la clave se aplica al orden de la hoja que se usó, nunca de memoria: la calculadora ya trae la inversión resuelta para su propio orden.
No. Mide un constructo continuo, la autoestima global autoinformada, y no diagnostica ningún trastorno. La autoestima baja se asocia con depresión, ansiedad, trastornos de la conducta alimentaria y otros cuadros, y por eso la escala se usa como línea de base y como indicador de cambio en psicoterapia, pero un puntaje bajo no confirma un episodio depresivo ni uno alto lo descarta. Tampoco evalúa el riesgo suicida: si el cuadro lo sugiere, hay que explorarlo directamente en la entrevista.
Sí: Rosenberg la construyó para adolescentes de secundaria en Nueva York, y hoy se usa en adolescentes y adultos de todas las edades. La versión que usa esta calculadora se validó en adultos chilenos de 30 a 75 años; en adolescentes existen validaciones en español con resultados desiguales para los ítems negativos (en Cartagena, Colombia, su consistencia interna fue baja con la versión de respuesta dicotómica), así que en jóvenes o en personas con poca escolaridad conviene asegurarse de que comprenden las afirmaciones en negativo e interpretar el total con cautela.
Sí. La Escala de Autoestima de Rosenberg es de dominio público según el Departamento de Sociología de la Universidad de Maryland, que la publica y difunde: puede usarse, traducirse y adaptarse sin costo ni permiso, citando la fuente (Rosenberg, 1965). Esta calculadora reproduce la versión en español validada en Chile por Rojas-Barahona, Zegers y Förster (Rev Méd Chile 2009), tal como aparece en el anexo del artículo —consigna, ítems y opciones de respuesta—, con dos tildes ortográficas corregidas, y ofrece una hoja imprimible para aplicarla en papel.
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