Psicología

Escala SNAP-IV para TDAH (18 ítems): inatención e hiperactividad

La escala SNAP-IV (Swanson, Nolan y Pelham, versión IV) es el cuestionario de tamizaje y seguimiento del TDAH que padres, cuidadores o docentes completan sobre un niño o adolescente: su forma de 18 ítems recoge los 18 síntomas del DSM —nueve de inatención y nueve de hiperactividad-impulsividad—, cada uno de 0 («Nada») a 3 («Mucho»); es de libre acceso. La puntuación de cada subescala es la media por ítem (0 a 3), comparada con los cortes del percentil 95 de Swanson: 1,78 (inatención) y 1,44 (hiperactividad-impulsividad) si responden los padres; 2,56 y 1,78 si responde el docente. Esta calculadora usa la adaptación argentina de Grañana y cols. (Rev Panam Salud Publica 2011), aplica el corte según quién responde y señala el corte más bajo que esa validación fijó para docentes (15/27 y 16/27). No diagnostica: el TDAH se diagnostica con los criterios del DSM-5.

Calculadora

Para cada ítem, marca la columna que mejor describe al niño o adolescente: Nada, Poco, Bastante o Mucho. Cada ítem se lee precedido de «A menudo»: se refieren a conductas frecuentes, no ocasionales. Lo completa el padre, la madre o cuidador, o el docente.

¿Quién responde el cuestionario?

Los puntos de corte de Swanson (percentil 95) son distintos para padres y para docentes; la adaptación argentina solo fijó cortes para docentes.

1. Le cuesta prestar atención a detalles o comete errores por descuido en las tareas escolares o trabajo.
2. Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas.
3. Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
4. Le cuesta seguir instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones.
5. Tiene dificultad en organizar sus tareas y actividades.
6. Evita, le disgusta o es reacio a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
7. Extravía objetos necesarios para realizar sus actividades (p. ej. juguetes, ejercicios escolares, lápices o libros).
8. Se distrae por estímulos irrelevantes de su tarea.
9. Es descuidado en sus actividades diarias.
10. Mueve las manos y los pies o se retuerce en el asiento.
11. Abandona su asiento en clase u otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.
12. Corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado.
13. Tiene dificultades para jugar o dedicarse a actividades de ocio tranquilamente.
14. Está “en marcha” o actúa como si tuviera un motor encendido.
15. Habla en exceso.
16. Precipita respuestas antes de haber sido terminadas las preguntas.
17. Tiene dificultades para aguardar su turno.
18. Interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos).

SNAP-IV — Swanson JM (Universidad de California, Irvine), Nolan W, Pelham WE; escala de libre acceso, distribuida gratuitamente por su autor. Versión en español: adaptación argentina de Grañana N, Richaudeau A, Robles Gorriti C y cols. (Rev Panam Salud Publica 2011), reproducida tal cual (ítems 1-9 y 11-19 del formulario; los ítems generales 10 y 20 no puntúan y no se incluyen).

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Herramienta de referencia para profesionales de la salud, con fines educativos. No sustituye el juicio clínico ni establece un diagnóstico o un tratamiento: la decisión sobre un paciente concreto es del médico que lo atiende.

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Límites de esta herramienta

  • Es un instrumento de tamizaje y de seguimiento, no de diagnóstico. Una media por encima del corte identifica al niño cuyo informante lo sitúa entre el 5 % más sintomático de la muestra de referencia, pero el diagnóstico de TDAH exige los criterios del DSM-5: seis o más síntomas por dominio durante al menos seis meses, con inicio antes de los 12 años, presentes en dos o más contextos, con deterioro funcional y sin otra explicación (trastornos del aprendizaje, ansiedad, sueño, problemas sensoriales, maltrato o consumo). En una muestra clínica británica el SNAP-IV mostró alta sensibilidad y baja especificidad frente al diagnóstico clínico (Hall y cols., 2020).
  • Los puntos de corte de Swanson (percentil 95: padres 1,78 y 1,44; docentes 2,56 y 1,78) provienen de la muestra de referencia del autor en Estados Unidos y él mismo los llama «tentativos». La adaptación argentina (Grañana y cols., 2011) fijó para docentes los cortes con mejor relación sensibilidad/especificidad frente al diagnóstico clínico: 15 de 27 en inatención (más bajo que el de Swanson) y 16 de 27 en hiperactividad-impulsividad (que coincide con el de Swanson, 1,78); no fijó cortes para padres, porque eligió la escala de docentes apoyándose en la literatura que cita, según la cual en poblaciones latinas las puntuaciones de los padres suelen ser más altas y menos fiables. Un mismo puntaje puede ser positivo con un corte y negativo con otro; la calculadora muestra los dos.
  • La media no distingue el patrón de respuestas: dos niños con la misma media pueden tener perfiles distintos, y el recuento de síntomas del DSM-5 (cuántos ítems están presentes con intensidad clínica) no se deriva de forma directa de la media. Las puntuaciones dependen del informante: padres y docentes ven contextos distintos y las escuelas con clases numerosas o el desconocimiento del niño influyen en la valoración del docente.
  • La escala refleja la conducta que el informante observa y no explora la edad de inicio, la duración de los síntomas ni el deterioro funcional, que son parte del diagnóstico. No evalúa comorbilidad ni mide el riesgo suicida; el ánimo, la ansiedad y las ideas de muerte se exploran aparte, con instrumentos que las pregunten de forma directa.
  • Esta calculadora usa la forma de 18 ítems: no incluye los ocho ítems de trastorno negativista desafiante de la versión de 26 ítems ni los ítems generales 10 y 20 del formulario argentino, que no puntúan en las subescalas. Los ítems 10 a 18 de la calculadora corresponden a los ítems 11 a 19 del cuadro publicado por Grañana y cols. (2011). La adaptación argentina se validó en escolares de 4 a 14 años del Gran Buenos Aires; otras poblaciones hispanohablantes pueden tener cortes distintos y las categorías de gravedad por suma que circulan (por ejemplo «13-17 leve, 18-22 moderado, 23-27 grave») no son de Swanson y no se aplican aquí.
  • La escala se validó con los criterios del DSM-IV; los 18 síntomas son los mismos en el DSM-5, que solo cambió la edad de inicio (antes de los 12 años) y el número de síntomas exigido a partir de los 17 años (cinco por dominio). En adolescentes mayores y en adultos hay instrumentos específicos.

Fuentes. Swanson JM. The SNAP-IV Teacher and Parent Rating Scale, con instrucciones de puntuación («Tentative 5% Cutoffs»). Universidad de California, Irvine. Reproducida con permiso del autor por el Massachusetts Child Psychiatry Access Program. (enlace) · Swanson JM. School-based assessments and interventions for ADD students. Irvine (CA): K.C. Publishing; 1992. · Grañana N, Richaudeau A, Robles Gorriti C, O’Flaherty M, Scotti ME, Sixto L, Allegri R, Fejerman N. Evaluación de déficit de atención con hiperactividad: la escala SNAP IV adaptada a la Argentina. Rev Panam Salud Publica. 2011;29(5):344-349. (doi:10.1590/S1020-49892011000500007) · Bussing R, Fernandez M, Harwood M, Wei Hou, Garvan CW, Eyberg SM, Swanson JM. Parent and teacher SNAP-IV ratings of attention deficit hyperactivity disorder symptoms: psychometric properties and normative ratings from a school district sample. Assessment. 2008;15(3):317-328. (doi:10.1177/1073191107313888) · MTA Cooperative Group. A 14-month randomized clinical trial of treatment strategies for attention-deficit/hyperactivity disorder. Arch Gen Psychiatry. 1999;56(12):1073-1086. (doi:10.1001/archpsyc.56.12.1073) · Swanson JM, Kraemer HC, Hinshaw SP, et al. Clinical relevance of the primary findings of the MTA: success rates based on severity of ADHD and ODD symptoms at the end of treatment. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 2001;40(2):168-179. (doi:10.1097/00004583-200102000-00011) · Hall CL, Guo B, Valentine AZ, Groom MJ, Daley D, Sayal K, Hollis C. The validity of the SNAP-IV in children displaying ADHD symptoms. Assessment. 2020;27(6):1258-1271. (doi:10.1177/1073191119842255) · Contenido revisado el 16 de agosto de 2026.

Preguntas frecuentes

Cada uno de los 18 ítems se puntúa según la frecuencia con que el informante observa la conducta: 0 «Nada», 1 «Poco», 2 «Bastante» y 3 «Mucho». Los ítems 1 a 9 forman la subescala de inatención y los ítems 10 a 18 la de hiperactividad-impulsividad. Cada subescala se suma (0 a 27) y se divide entre 9 para obtener la media por ítem, de 0 a 3, que es la puntuación que se compara con el punto de corte. Swanson publica además la media combinada de los 18 ítems, con sus propios cortes (1,67 en padres y 2,00 en docentes). La calculadora muestra las medias con dos decimales y la suma entre paréntesis.

En la hoja de puntuación de Swanson, los cortes «tentativos» del percentil 95 —el 5 % de puntuaciones más altas de su muestra de referencia en Estados Unidos— son: inatención 1,78 si responden los padres y 2,56 si responde el docente; hiperactividad-impulsividad 1,44 en padres y 1,78 en docentes; y combinado 1,67 en padres y 2,00 en docentes. Como cada media es un múltiplo de 1/9, esos cortes equivalen a sumas de 16, 23, 13 y 16 puntos de 27. La adaptación argentina (Grañana y cols., 2011) fijó para docentes 15 de 27 en inatención (índice 1,66) y 16 de 27 en hiperactividad-impulsividad (índice 1,77), con sensibilidad del 72,7 % y 86,4 % y especificidad del 65,3 % y 73,5 % frente al diagnóstico clínico; no fijó cortes para padres. La calculadora aplica el corte de Swanson según quién responde y, si responde un docente, avisa cuando se alcanza el corte argentino aunque no se llegue al de Swanson.

Ambos, siempre que se pueda. Es una escala heteroaplicada: la responde un adulto que observa al niño en un contexto, y por eso hay una versión para padres y otra para docentes con los mismos ítems y cortes distintos. El DSM-5 exige que los síntomas estén presentes en dos o más contextos (por ejemplo la casa y la escuela), así que un solo cuestionario no basta para el diagnóstico. La validación argentina eligió la escala de docentes porque, según la literatura que cita, en poblaciones latinas las puntuaciones de los padres suelen ser más altas y menos fiables, y los cortes se establecieron con el cuestionario de docentes.

No. Es un instrumento de tamizaje y de seguimiento: una media por encima del corte indica que conviene una evaluación clínica completa, no que el niño tenga TDAH. En el estudio argentino solo la mitad de los niños con SNAP-IV positivo cumplió los criterios clínicos, aunque muchos de los demás tenían otras dificultades escolares o de conducta que también merecían evaluación. El diagnóstico exige la entrevista con la familia y la escuela, los criterios del DSM-5 (número de síntomas, duración, edad de inicio, contextos y deterioro) y descartar otras causas.

Sí, es uno de sus usos principales: fue el instrumento de resultado del estudio MTA del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, que lo aplicó a padres y docentes para medir la respuesta a la medicación y a la intervención conductual. En los análisis secundarios del MTA (Swanson y cols., 2001) se promediaron las puntuaciones de padres y docentes y se tomó una media de 1 o menos —el promedio de «Poco»— como umbral de tratamiento exitoso al final del estudio. Conviene repetir la escala con el mismo informante y en el mismo contexto para que los cambios sean comparables.

El SNAP-IV es una escala de libre acceso: su autor, James Swanson (Universidad de California, Irvine), la distribuye gratuitamente y servicios de salud de varios países la reproducen con su permiso; la validación argentina la describe como «económica y de libre acceso en Internet». Esta calculadora usa el texto de la adaptación argentina de Grañana, Richaudeau, Robles Gorriti y cols. (Rev Panam Salud Publica 2011, artículo de acceso abierto), reproducido tal cual, con las respuestas «Nada, Poco, Bastante, Mucho», y ofrece una versión imprimible para aplicarla en papel a padres o docentes.

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