Nefrología

Calculadora de excreción fraccional de sodio (EFNa / FENa)

La excreción fraccional de sodio (EFNa, o FENa por sus siglas en inglés) es el porcentaje del sodio filtrado por el glomérulo que termina saliendo en la orina, y se calcula como 100 × (sodio urinario × creatinina sérica) / (sodio sérico × creatinina urinaria). Sirve para orientar una lesión renal aguda: por debajo de 1 % el riñón está reteniendo sodio de forma ávida, lo que apunta a una causa prerrenal; por encima, el túbulo lo está perdiendo, lo que apunta a daño tubular. La prueba la introdujo Espinel en JAMA en 1976 y la ecuación aquí implementada es la que imprime el editorial de Clinical Journal of the American Society of Nephrology de Seethapathy y Fenves (2022). Como es un cociente de cocientes, el volumen urinario y el tiempo de recolección se cancelan: basta una orina al azar tomada junto con la sangre, sin recolección de 24 horas. Lo que no es es un diagnóstico: solo está validada en lesión renal aguda oligúrica en pacientes sin diuréticos, sin enfermedad renal crónica, sin obstrucción y sin enfermedad glomerular aguda.

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Límites de esta herramienta

  • El corte bajo de 1 % es unánime, pero el alto no lo es. El trabajo original de Espinel (JAMA 1976) separó la necrosis tubular aguda en valores «de más de 3 %», el editorial de CJASN y MDCalc usan «más de 1 %», y buena parte de la enseñanza clínica marca «más de 2 %» dejando la franja de 1 a 2 % como indeterminada. Por esa discrepancia esta calculadora entrega el número sin un semáforo de bandas: un corte fijo daría una falsa impresión de línea dura donde las fuentes no coinciden.
  • Los diuréticos la invalidan en la práctica. Al forzar la natriuresis suben la EFNa por encima de 1 % aunque la causa sea prerrenal. En el metaanálisis de Abdelhafez et al. la especificidad en pacientes con diuréticos cae a 54 %. En ese escenario suele preferirse la excreción fraccional de urea, menos afectada por los diuréticos, con un corte de 35 % para causa prerrenal.
  • La enfermedad renal crónica la desplaza hacia arriba. Con una tasa de filtración glomerular baja, cada nefrona remanente excreta una fracción mayor del sodio filtrado para mantener el balance, de modo que la EFNa basal ya es alta sin que exista lesión tubular aguda.
  • Solo se interpreta en oliguria. En un paciente no oligúrico, una EFNa por debajo de 1 % puede reflejar simplemente una excreción de sodio normal frente a una ingesta baja, no un estado de avidez por el sodio.
  • Hay causas intrínsecas que cursan con EFNa baja porque el túbulo sigue intacto: glomerulonefritis aguda, nefritis intersticial en fases tempranas, vasculitis, nefropatía por medio de contraste (que actúa por vasoconstricción) y nefropatía por pigmentos en la rabdomiólisis y la hemólisis. En todas ellas un valor menor de 1 % no descarta daño renal intrínseco.
  • Hay estados crónicamente ávidos de sodio —insuficiencia cardiaca, cirrosis con síndrome hepatorrenal, síndrome nefrótico— en los que la EFNa está baja de forma permanente y por tanto no distingue nada nuevo cuando aparece una lesión aguda encima.
  • La obstrucción urinaria no tiene un comportamiento único: en fases tempranas puede cursar con EFNa baja y en fases tardías, alta. Es una de las situaciones que las fuentes excluyen del uso validado de la prueba.
  • Depende por completo de que las cuatro unidades estén bien puestas. Las dos creatininas se convierten internamente a mg/dL antes de dividirlas: si la urinaria se ingresa en mg/L o mmol/L marcada como mg/dL, el resultado se desplaza en más de un orden de magnitud. Por eso la calculadora bloquea cualquier resultado mayor de 100 %, que es físicamente imposible.
  • Exige muestras simultáneas. Una orina y una sangre separadas en el tiempo —o tomadas antes y después de un bolo de volumen o de una dosis de diurético— producen un cociente que no corresponde a ningún momento clínico real.

Fuentes. Espinel CH. The FENa test. Use in the differential diagnosis of acute renal failure. JAMA. 1976;236(6):579-581. (doi:10.1001/jama.1976.03270060029022) · Seethapathy H, Fenves AZ. Fractional Excretion of Sodium (FENa): An Imperfect Tool for a Flawed Question. Clin J Am Soc Nephrol. 2022;17(6):777-778. (doi:10.2215/CJN.04750422) · Abdelhafez M, Nayfeh T, Atieh A, et al. Diagnostic Performance of Fractional Excretion of Sodium for the Differential Diagnosis of Acute Kidney Injury: A Systematic Review and Meta-Analysis. Clin J Am Soc Nephrol. 2022;17(6):785-797. (doi:10.2215/CJN.14561121) · Hamadah A, Gharaibeh K. Fractional Excretion of Sodium and Urea are Useful Tools in the Evaluation of AKI: PRO. Kidney360. 2023;4(6):e725-e727. (doi:10.34067/KID.0002492022) · Contenido revisado el 18 de julio de 2026.

Preguntas frecuentes

EFNa (%) = 100 × (sodio urinario × creatinina sérica) / (sodio sérico × creatinina urinaria). Es la forma en que la imprime el editorial de Seethapathy y Fenves en Clinical Journal of the American Society of Nephrology (2022). Algunas fuentes la escriben agrupada como (sodio urinario / sodio sérico) dividido entre (creatinina urinaria / creatinina sérica), multiplicado por 100: es la misma ecuación reordenada, porque dividir entre un cociente equivale a multiplicar por su recíproco. Por ejemplo, con un sodio urinario de 20 mEq/L, una creatinina sérica de 3,5 mg/dL, un sodio sérico de 140 mEq/L y una creatinina urinaria de 100 mg/dL, el cálculo es 100 × (20 × 3,5) / (140 × 100) = 7.000 / 14.000 = 0,50 %.

Que el riñón está reteniendo sodio de forma ávida, lo que en una lesión renal aguda oligúrica orienta a una causa prerrenal: hipoperfusión con túbulos todavía sanos. Pero el valor bajo no es exclusivo de la hipovolemia. También cursan con EFNa por debajo de 1 % la glomerulonefritis aguda, la nefritis intersticial temprana, la vasculitis, la nefropatía por medio de contraste, la nefropatía por pigmentos de la rabdomiólisis y la hemólisis, y los estados crónicamente ávidos de sodio como la insuficiencia cardiaca, la cirrosis con síndrome hepatorrenal y el síndrome nefrótico. En todos ellos el túbulo conserva su capacidad de reabsorber, así que un valor bajo no descarta daño intrínseco.

Depende de la fuente, y esa es una limitación real de la prueba. El trabajo original de Espinel (JAMA 1976) encontró valores de más de 3 % en el grupo con necrosis tubular aguda y de menos de 1 % en el prerrenal. El editorial de CJASN y MDCalc usan el corte único de 1 %: por encima, daño tubular. Una parte importante de la enseñanza clínica marca 2 % y deja la franja de 1 a 2 % como indeterminada. Por esa falta de acuerdo esta calculadora entrega el porcentaje sin clasificarlo en bandas de colores; la franja entre 1 y 3 % es la más ambigua y no debe leerse como un diagnóstico.

No de forma confiable. El diurético fuerza la natriuresis y eleva la EFNa por encima de 1 % aunque la causa sea prerrenal, lo que produce un falso positivo de daño tubular. El metaanálisis de Abdelhafez et al. (CJASN 2022) cuantificó la pérdida: en el subgrupo con diuréticos la especificidad cae a 54 %, frente a 91 % en pacientes oligúricos sin diuréticos ni enfermedad renal crónica. En ese escenario suele recurrirse a la excreción fraccional de urea, menos afectada por los diuréticos, donde un valor por debajo de 35 % apoya la causa prerrenal.

No. Basta una muestra de orina al azar tomada junto con la de sangre. Como el resultado es un cociente entre dos aclaramientos, el volumen urinario y el tiempo de recolección aparecen en el numerador y en el denominador y se cancelan; la creatinina urinaria actúa como corrector de la concentración de la orina. Lo indispensable es que las cuatro mediciones salgan de la misma pareja de muestras, tomadas al mismo tiempo y antes de intervenir con volumen o diuréticos.

Los sodios se ingresan en mEq/L (unidad canónica) o en mmol/L; para el sodio, que es monovalente, ambas cifras coinciden. Las creatininas se ingresan en mg/dL (unidad canónica), mg/L, g/L, mmol/L o µmol/L, con la equivalencia estándar de 1 mg/dL = 88,4 µmol/L. La trampa habitual está en la creatinina urinaria, que muchos laboratorios reportan en mg/L o mmol/L mientras la sérica viene en mg/dL: selecciona en cada campo la unidad que imprime tu propio reporte. Como control de coherencia, en una orina al azar la creatinina urinaria suele ser decenas de veces la sérica; si no lo es, revisa si los valores quedaron invertidos.

Porque es físicamente imposible. El sodio se filtra libremente en el glomérulo y a partir de ahí solo se reabsorbe: el túbulo no lo secreta. Eso significa que no puede excretarse más sodio del que se filtró y que la fracción excretada nunca supera el 100 %. Un resultado por encima siempre viene de unidades mal puestas —casi siempre la creatinina urinaria en una escala distinta a la sérica—, así que la calculadora devuelve una alerta en lugar de imprimir un número que no puede existir.

Buena en su escenario estrecho y mediocre fuera de él. El metaanálisis de Abdelhafez et al. (CJASN 2022), sobre 15 estudios y 872 pacientes con el corte de 1 %, reporta una sensibilidad global de 90 % y una especificidad de 82 %. En el subgrupo de pacientes oligúricos sin enfermedad renal crónica ni diuréticos —8 estudios, 264 pacientes— sube a 95 % de sensibilidad y 91 % de especificidad. Los autores concluyen que la EFNa tiene un papel limitado en pacientes con antecedente de enfermedad renal crónica o en tratamiento con diuréticos, y que su mayor valor está cuando hay oliguria.

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